Conexión Vital

En solo 35 años la humanidad ganó 10 años de vida y ahora enferma y muere más por aquellas condiciones llamadas no comunicables.

Hoy los hombres esperan vivir 69 años y las mujeres 74,8 años, un indicador que varía de país en país, un fuerte impulso desde los 62 de 1980.

En Colombia la expectativa subió a 75,1 años para los hombres y a 80.8 para las mujeres.

Mientras en 1990 cada año morían 48 millones de personas, en 2015 fueron 56 millones, 70 % de ellos por enfermedades no comunicables como las cardio y cerebrovasculares, la diabetes, la falla renal, el alzheimer y otras demencias.

La mayor porción de la torta mortal no se la llevan males como el VIH/sida, la malaria y la diarrea. El cáncer y los problemas cardiacos también redujeron participación, pero a un ritmo mucho menor.

Eso dice el estudio de la Carga Global de Enfermedades, Lesiones y Factores de Riesgo publicado en varios artículos en la revista The Lancet, realizados por el Instituto de Métrica de Salud y Evaluación de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos.

Un esfuerzo de 1870 investigadores de 125 países (incluido Colombia) que analizó 249 causas de muerte, 315 enfermedades y lesiones y 79 factores de riesgo en 195 países y territorios entre 1990 y 2015.

El reporte mostró que la salud global mejora, pero el progreso no es universal. Y aunque pudiera pensarse que se trata de un asunto de desarrollo, no siempre es así.

Para el país, las principales causas de muerte en 2015 fueron: Cardiopatía isquémica, violencia interpersonal, enfermedad cerebrovascular, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc) y alzheimer, según el Instituto.

Una situación parecida al resto de Suramérica, donde esa cardiopatía costó la vida de varios cientos de miles (196 000 solo en Brasil), si bien en Colombia la violencia interpersonal es la principal carga de años de vida ajustados por discapacidad (Avad), uno de los indicadores básicos.

“El desarrollo guía, pero no determina la salud”, dijo Christopher Murray, director de aquel instituto. “Vemos países que han avanzado más rápido de lo que explican sus ingresos, educación y fertilidad. Y continuamos viendo países –incluyendo Estados Unidos– que están lejos de ser todo lo saludables que deberían para los recursos que poseen”.

LA SITUACIÓN

En 2015 hubo 1,2 millones de muertes por el VIH/sida, 33,5 % menos que 10 años antes, mientras 730 500 fueron producto de la malaria, un 37 % menos que en 2005.

El análisis encontró que los dolores de cabeza, la caries y la pérdida de audición y visión afecta a 1 de cada 10 personas.

Pese a todo, en los últimos 25 años poco han variado las causas de pérdida de salud, medida en años vividos con discapacidad (YLD): el dolor bajo de espalda y de cuello, los trastornos de los órganos de los sentidos (incluyendo pérdida de audición y visión), los trastornos asociados a depresión y la anemia por deficiencia de hierro fueron los principales factores en 2015.

Y fueron ocho las enfermedades crónicas (de tres meses o más) que afectaron 10 % de la población mundial: caries (2300 millones de personas), dolor de cabeza (1500 millones), anemia por hierro (1470 millones), pérdida auditiva (1200 millones), migraña (959 millones), herpes genital (846 millones), problemas comunes de la visión (819 millones), ascariasis (762 millones).

Las tasas de 14 enfermedades crónicas cayeron lo suficiente para sobrepasar el crecimiento poblacional y el envejecimiento, trayendo una reducción en el número de personas con esas condiciones, incluyendo el epoc, el asma, el cáncer cervical y la enfermedad isquémica del corazón.

Para K. Srinath Reddy, de la Fundación para la Salud de India, “las tendencias globales sugieren que las enfermedades no comunicables son el reto de una mayor supervivencia acompañado por la expansión de la morbilidad con la que tienen que tratar los sistemas de Salud”.

MAS ENFERMOS

No obstante que la expectativa de vida sana ha aumentado de forma sostenida en 191 de los 195 países, 6,1 años entre 1990 y 2015, no lo ha hecho al ritmo de la ganancia en la expectativa de vida de 10,1 años. Es decir, las personas están viviendo más años con enfermedades y discapacidad.

La carga de años perdidos por muerte o discapacidad prematura (Dalys) sí ha cambiado, de enfermedades comunicables como trastornos maternos, neonatales y nutricionales, VIH/sida, malaria, enfermedades respiratorias de vías bajas, diarreas, desnutrición y sarampión, a otras condiciones incapacitantes no comunicables como desórdenes por uso de drogas (cocaína y opioides), pérdida auditiva y visual y osteoartritis, especialmente por el aumento poblacional y el envejecimiento, una tendencia con implicaciones serias para los sistemas de salud y los costos de los tratamientos.

Mientras hubo una reducción de 25% en higiene (agua y disposición) con 306 000 muertes menos que en 2005, desnutrición y atraso infantil, y el uso del cigarrillo, la exposición a riesgos ocupacionales, el índice alto de masa corporal y el uso de drogas ilícitas aumentó en más de 25 %

Todos estos factores de riesgo evaluados representan 57 % del total de muertes.

Además, la presión arterial alta, el cigarrillo, el nivel elevado de azúcar en la sangre, el índice de masa corporal alto y la desnutrición infantil fueron los principales factores de riesgo de muertes prematuras y enfermedad el año pasado.

Y si bien se redujo el uso de tabaco, aún responde por 6,4 millones de muertes, 289 000 más que en 2005.

Para Mohammad Hossein Forouzanfar, Christopher Murray y Ashkan Afshin, autores de uno de los seis artículos, el de los factores de riesgo, el uso de drogas es una carga alta en la salud mundial. En Dinamarca, Escocia y Noruega las muertes por esta causa sobrepasaron las expectativas.

Hay una sobrecarga adicional en varios países. Como comentó Reddy, las guerras están reduciendo la expectativa de vida en algunas regiones. En Siria, por ejemplo, la década pasada se redujo 11,3 años para los hombres.

El caso es que desde 1990 ha crecido la preocupación por aquellos factores de riesgo más la presencia de carcinógenos ocupacionales como los residuos del diesel y el benceno. Además las dietas altas en sal (responsables de 83 millones de años perdidos por muertes prematuras e incapacidad) y bajas en verduras, frutas y granos integrales.

El colesterol alto, el alcoholismo y la polución del aire exterior han cambiado poco. En Rusia las muertes prematuras y enfermedades por alcohol fueron 10 veces más de lo esperado, un abuso que se extiende a otros países en la mayor parte de Europa del este.

En el planeta, la contaminación con material particulado fue responsable de 101 millones de dalys.

MATERNAS

En el plano mundial, la mortalidad materna se ha reducido casi un tercio desde 1990, cayendo de 282 muertes por cada 100 000 nacimientos vivos en 1990 a 196 el año pasado. De todas maneras en 2015 275 000 mujeres murieron en el embarazo o parto, la mayoría por causas prevenibles.

Dos tercios, 122 países, apuntan ahora a la Meta de Desarrollo Sostenible de reducir ese número de muertes a 70 por cada 100 000 nacimientos al año 2030. Sin embargo, en 24 la mortalidad materna ha aumentado desde 2000, varios de ellos inmersos en conflictos como los casos de Afganistán, Palestina y varios más, pero también en países de ingresos elevados como Estados Unidos, Grecia y Luxemburgo.

El número de muertes de niños menores de 5 años se redujo en más de la mitad, de 12,1 millones en 2005 a 5,8 millones en 2015, a la vez que se estrechó la brecha entre países aunque no se cumplió la MDS de cortar esas muertes en dos tercios. Y si bien las muertes en el primer mes de vida bajaron, lo hicieron a un ritmo más lento y representan casi la mitad (2,6 millones) del total de muertes de menores de 5 años.

Un retrato de la salud mundial que sirve de guía, en palabras de Reddy, para saber en dónde hay que actuar si se quiere asegurar un mejor futuro para la humanidad frente a grandes retos por delante.

FUENTE: EL COLOMBIANO

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